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Chopard - L.U.C Full Strike, oro blanco

Chopard L.U.C Full Strike, oro blanco

El Primer reloj repetición de minutos de Chopard vuelve este año en oro blanco

 

Premiado con la Aguja de Oro en el Gran Premio de la Relojería de Ginebra en 2017, el L.U.C Full Strike que marca las horas, los cuartos y los minutos sobre unos timbres de cristal transparente. Su original concepto, su caja de oro gris ético de 18 k certificado  Fairmined, la perfección de sus acabados, según los criterios del punzón de Ginebra y, sobre todo, su extraordinaria sonoridad, lo convierten en un reloj completamente diferente a los demás, en un reloj aparte.


la Manufactura Chopard trabaja desde hace más de seis años en la realización del más sofisticado de sus relojes con sonería. La colección L.U.C ya contaba con una sonería horaria, el L.U.C Strike One, que se presentó en 2006, y que suena una vez al paso de cada hora. Posteriormente, la colección se ha visto enriquecida con una repetición de minutos, completamente desarrollada, fabricada y ensamblada por Chopard: el Full Strike de oro rosa ético de 18 k, certificado Fairmined. Este reloj excepcional se presenta ahora en un nuevo juego de colores, con la caja de oro gris ético de 18 k certificado Fairmined y no rodiado, cuya esfera es de color plateado.


Así es, el L.U.C Full Strike es un reloj excepcional que marca las horas, los cuartos y los minutos sobre unos timbres de cristal transparente. Estos largos tallos enrollados forman un mismo bloque con el cristal del reloj. El conjunto es un perfecto altavoz, que difunde fielmente el tintineo producido por los martillos al golpear sobre el zafiro, visibles a las 10h. El resultado es un sonido de una inigualable pureza, rico y pleno, potente y resonante.

L.U.C Full Strike, oro blanco

L.U.C Full Strike, or gris © Chopard

 

La creatividad relojera de Chopard                                                                                                                                                                                                                                                        Para poner a punto el calibre 08.01-L han sido necesarias más de diecisiete mil horas de desarrollo y está pendiente de tres patentes. Así es como Chopard ha encontrado en su seno unas soluciones completamente nuevas a unas problemáticas mecánicas históricas, que no solo afectan a la naturaleza de los timbres, sino también al conjunto del sistema de la sonería, su funcionamiento y su ergonomía. Este movimiento en concreto comporta una serie de sistemas de seguridad que lo protegen ante el riesgo de mala manipulación que amenaza a las repeticiones de minutos. Su corona sirve para cargar el movimiento en un sentido y la sonería en el otro. El L.U.C Full Strike dispone así de la reserva de energía suficiente para sonar doce veces al dar la hora más larga que existe en el lenguaje de las repeticiones de los minutos: las 12h59. Está dotado de un doble indicador de reserva de marcha situado a las dos. Sus dos agujas superpuestas indican la reserva de la sonería y la autonomía del movimiento.La verdadera fuerza del L.U.C Full Strike es que esta suma de tecnicidades pasa desapercibida en la muñeca, dentro de un reloj de extrema distinción, marcado con el Punzón de Ginebra. Y a demanda, apretando el pulsador integrado en la corona, da las horas, los cuartos y los minutos, para deleite de su propietario y de los que le rodean.

 

Un zafiro de características excepcionales                                                                                                                                                                                                      El cristal de zafiro transparente es el material tradicional de los cristales inrayables de los relojes. Pero este material, muy homogéneo y duro, alberga en su seno unas   capacidades que Chopard ha logrado explotar. Los timbres de una repetición de minutos son las varillas sobre las que golpean los martillos del movimiento. Así es como se produce el sonido. En lugar de utilizar unas varillas de acero o de oro, el L.U.C Full Strike posee unos timbres de zafiro. Pero Chopard ha querido ir más lejos todavía y estos timbres forman parte de un conjunto homogéneo. En efecto, timbres y cristal se han montado juntos en un solo bloque de zafiro. Constituyen una sola y única pieza, sin sellado, ni cola, ni tornillos, un concepto completamente único en la historia de la relojería y objeto de una patente. En relojería, como sucede también en el mundo de la alta fidelidad, las rupturas del material perjudican a la transmisión de las ondas acústicas. La integridad física perfecta entre timbres y cristal transmite el sonido directamente al exterior del reloj, con toda su fuerza y toda su singular personalidad.

Todo esto hace que el L.U.C Full Strike posea una firma sonora única. El sonido que produce no es ni metálico, ni frío, ni tampoco seco. Es pleno y cristalino. Los timbres se emiten en dos notas, do y fa. Su tintineo resuena durante mucho tiempo, con un factor de amortiguamiento muy débil. Finalmente, el L.U.C Full Strike sorprende por la intensidad de su sonería, que para Chopard no era un fin en sí misma y que jamás se habría obtenido en detrimento de la calidad del sonido. Suena de manera uniforme durante los 16 segundos en que el reloj marca las 12h59, un resultado extremadamente difícil de lograr para una proeza relojera así. Un hecho único es que el conjunto de estas cualidades acústicas no se ve alterado por el cambio de oro rosa, utilizado en la primera versión del Full Strike, a oro gris.

 

Entre las notas
En la música el silencio es tan importante como la nota. Para un reloj de repetición de minutos el silencio reviste la misma importancia y Chopard ha desarrollado el L.U.C Full Strike en este sentido. El regulador, el componente que da su ritmo a la sonería, es una pieza en rotación, visible a las 8 h, y que normalmente puede generar un zumbido. El del calibre 08.01-L es completamente inaudible. A veces, los componentes utilizados para la sonería emiten un clic al final de la melodía, pero en caso del L.U.C Full Strike esto no sucede. Además, resuelve uno de los problemas más molestos de una repetición de minutos: el silencio entre el último golpe de las horas y el primer golpe de los cuartos, que puede variar en función del cuarto a tocar.
El calibre 08.01-L salta estos silencios automáticamente gracias a su arquitectura. Sus ruedas de las horas, de los cuartos y de los minutos están superpuestas y se arrastran mutuamente. Cuando una de ellas ha terminado su labor, automáticamente se desencadena la siguiente, con un tiempo constante, cualquiera que sea el número de golpes que tienen que sonar a continuación.

 

 

L.U.C Full Strike, oro blanco

Calibre L.U.C 08.01-L © Chopard

 

 

El arte de la composición
La concepción del calibre 08.01-L es totalmente excepcional. Un movimiento de repetición de minutos tradicional es una superposición. Una capa mide el tiempo y la otra transforma ese tiempo en notas. Este nuevo calibre L.U.C es muy delgado, para que el L.U.C Full Strike pueda medir solamente 11,55 mm de grosor, muy poco para un reloj cuyo movimiento comporta más de 500 piezas.
Por una parte, está el movimiento, el conjunto está formado por el barrilete, el tren de ruedas y el órgano regulador. Esta parte horaria dispone de 60 horas de reserva de marcha y está certificada por el Control Oficial Suizo de Cronometría (COSC). En esto el L.U.C Full Strike cumple perfectamente con las exigencias que Karl-Friedrich Scheufele, co-presidente de Chopard, ha querido que fueran el fundamento de la colección L.U.C: unos relojes de Alta Relojería de precisión certificada. Por otra parte, se encuentra el mecanismo de repetición de minutos, que al contrario de lo que sucede tradicionalmente, está situado del lado de la esfera y por tanto es completamente visible. 

Un sistema de indicación de reserva de marcha original
El L.U.C Full Strike está dotado de dos barriletes. Los dos son de brida deslizante, como en los movimientos automáticos, a fin de que el gesto de remontaje no tope sobre un resorte excesivamente tenso, lo que protege también contra la rotura. Uno almacena la energía necesaria para la medida del tiempo, el otro para la repetición de los minutos. Así, el L.U.C Full Strike no obtiene la energía necesaria para la sonería de una palanca de armado, que tradicionalmente se encuentran sobre la carrura de las cajas, sino que está almacenada en un barrilete especifico, que permite tocar «la hora más larga» (12h59) doce veces seguidas. Para alimentarlo, la corona de oro gris de 18 k de gran diámetro está acoplada a un diferencial.

Asegurar el movimiento
El mecanismo de una repetición de minutos es un sistema de interacciones sin igual en el mundo de la relojería. Las piezas en movimiento son numerosas y las posibilidades de rotura también. Chopard ha provisto al calibre 08.01-L de tres dispositivos de seguridad que lo protegen de cualquier error de manipulación. La reserva de marcha de la sonería está acoplada a una rueda semi-dentada. Cuando está demasiado baja, desactiva la sonería de la repetición de minutos. El reloj no puede sonar de manera incompleta por falta de energía. Durante el momento del embrague y del desembrague, el regulador no gira. Solo cuando todo está en su sitio es cuando la sonería consume energía.
Durante la sonería, la corona está desconectada del movimiento. De este modo no se puede efectuar una puesta en hora, cosa que ocasionaría daños al movimiento. Durante ese momento, el pulsador que inicia la marcha, integrado en la corona, está también desactivado, porque requerir un segundo inicio podría forzar el embrague de la sonería.


Asegurar el sonido
Los riesgos de rotura no son los únicos que acechan a un movimiento de repetición de minutos. También puede sonar de manera imperfecta. Chopard ha creado unas seguridades suplementarias que garantizan la regularidad de cada indicación sonora. La toma de información se hace sobre los husos por medio de los picos que están sobre los rastrillos, pero la restitución de la información no se hace directamente a través de estos rastrillos, como se hacía tradicionalmente, sino mediante unos rochetes que accionan los pernos. Esto propicia un rendimiento del engranaje, que permite aumentar la seguridad y garantizar un tempo regular. Esta disposición se encuentra habitualmente para las horas, sin embargo, en este calibre se ha ampliado a los cuartos y a los minutos.

Chopard también ha solucionado el riesgo de irregularidad de la intensidad sonora. Para evitar que los últimos golpes sean débiles, una disposición coaxial de los rochetes asegura una buena subida de los martillos y por tanto una fuerza de golpeo constante sobre los timbres. Además, una unión flexible entre el rochete de las horas y el de los cuartos garantiza un tempo constante entre el último golpe de las horas y el primer golpe de los cuartos, cualquiera que sea el número de cuartos a tocar.

 

 

L.U.C Full Strike, oro blanco

© Chopard

La distinción de los relojes L.U.C
Como complemento a su riqueza relojera, el L.U.C Full Strike es un reloj de una perfecta elegancia. Fiel al diseño de los relojes L.U.C, exhibe una carrura con satinado vertical, que contrasta con un bisel y un fondo pulidos. Para la ocasión, todas las inscripciones de este fondo han sido grabadas a mano. Su caja está fabricada en oro gris ético de 18 k certificado Fairmined. Esta etiqueta certifica que el oro que ha adquirido Chopard procede de una cooperativa de probada gestión ética, humana y medio ambiental. Además de esta certificación, Chopard demuestra una vez más su capacidad para revolucionar las costumbres relojeras. De hecho, es así porque en esta ocasión el oro utilizado no está rodiado. Su resplandor está garantizado por una importante presencia de paladio incorporado a su aleación. Sobre todo, este color se mantiene perfectamente estable a lo largo del tiempo. 
Con 42,5 mm de diámetro para 11,55 mm de grosor, esta caja tiene unas dimensiones contenidas. El equilibrio de las líneas ha sido especialmente cuidado. En efecto, las repeticiones de minutos generalmente están provistas de una palanca de armado, que proporciona la energía necesaria para la sonería. El desencadenante de la repetición de los minutos del L.U.C Full Strike se produce apoyando sobre un botón situado en el eje que lo corona. El reloj está montado sobre una correa de aligátor de doble faz, con certificado CITES, cosida a mano y teñida con pigmentos vegetales. El L.U.C Full Strike es una edición limitada 20 piezas. 
La esfera del L.U.C Full Strike está ampliamente perforada, algo que exige todavía un mayor cuidado. Está completamente realizada en oro macizo, incluyendo el segundero pequeño situado a las 6 horas. Su vía férrea está grabada sobre la superficie del conjunto timbre/cristal de zafiro. Y para finalizar, este oro se ha sometido a un tratamiento galvánico plateado, para combinarlo con los tonos grises de la caja.
 
Todos los componentes del calibre 08.01-L están cuidadosamente acabados, bien con un perlado, o con Côtes de Genève, o bien mediante líneas trazadas. En todos los casos, se someten un meticuloso achaflanado completamente realizado a mano. Su platina y sus puentes están realizados en alpaca, un metal noble que no perdona ninguna raya, ningún error de ejecución. Se presenta sin tratar, con su tono natural, gris ligeramente dorado, y se aprecia a través del fondo de zafiro del L.U.C Full Strike.

 

La marca

Chopard personifica la alianza entre la relojería y la joyería. Siempre ha sabido cumplir las expectativas basándose en cuatro valores esenciales: experiencia, tradición, innovación y compromiso con obras benéficas. Por otro lado trabaja duramente en la transmisión del conocimiento y habilidades relojeras a las generaciones futuras.

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